Bob Dylan Fest. Formentera 2017

 

Bob Dylan, 76 cumpleaños en Formentera y 50 años de su primera visita a Formentera (1967 – 2017).

Y para celebrarlo realizaremos como cada año varias actividades.

El día 22 de mayo, proyección del documental “Don`t Look Back” sobre Bob Dylan, dirigido por D. A. Pennebaker.

El día 23, conferencia “Formentera 1971, de la psicodelia al folk”.

En 1971 coincidieron en Formentera, Syd Barrett que debido a problemas de salud  mental había abandonado la banda que había fundado, los  Pink Floyd. Pau Riba y Toti Soler grabarían un disco folk extraordinario en La Mola, los King Crimson componían su mítico tema “Formentera Lady” y el legendario bluesman nacido en Nueva York, Thaj Mahal vivía por aquel año cerca del faro de La Mola. El músico neoyorquino publicaría en 1974 un álbum en el que aparece el tema ¿Why did you have desert me?  en el que hace referencia a su tiempo en la isla.

La conferencia será una aproximación documentada y pormenorizada sobre un año fundamental 1971, que convertiría Formentera en una isla de leyenda.

El día 24 de mayo, 76 cumpleaños de Dylan, concierto musical con varios artistas y grupos de Ibiza y Formentera que interpretaran temas de Bob Dylan.

Todas las actividades, excepto el concierto del día 24, se celebran en el local social de nuestra asociación y comienzan a partir de las 20:00 hrs.

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Tras las huellas de Dylan en Formentera

Fue un pionero, también en sus viajes fuera de las interminables giras, luego vendrían Syd Barrett, Robert Gilmour y Roger Waters de Pink Floyd que compondrían temas para la película de Barbet Schroeder y el álbum del mismo título “More”, en 1968 James Taylor siguiendo las huellas de Dylan compondría “Carolina in my Mind”, Jymy Hendrix también pasó por Formentera después de inaugurar su discoteca en Palma de Mallorca Sgt. Pepers, en 1971 los King Crimson habituales de la isla publican el álbum conceptual “Islands” con el mundialmente conocido tema Formentera Lady (el pasado mes de marzo curiosamente José Sacristán estuvo rodando en Formentera una película que llevara el título de “Formentera Lady”). En su casa de La Mola, en 1971 Pau Riba grabaría un disco de folk psicodélico único el “Jo, la donya i el gripau” con Toti Soler y Mario Pacheco como productor, Pacheco crearía con el tiempo la discográfica de referencia del flamenco Nuevos Medios. Taj Mahal, el bluesman neoyorkino vivía en La Mola, en los inicios de su larga carrera musical actuó con los Grateful Dead y los Jefferson Airplane, su paso por España quedaría registrado en el tema ¿Why did you have desert me?

Dylan subió a la barca que desde Ibiza le llevó a Formentera, pagó a bordo su billete, el precio entonces era 15 pesetas residentes, 25 turista, entonces solo operaba entre las islas una empresa naviera con dos pequeñas barcas, Dylan eligió la Joven Dolores, nave a la que Christina Rosenvingen dedicó en 2011 su CD . La travesía lenta, era parte de un viaje que para muchos resultaba iniciático. Aquel mismo año se tendería sobre el fondo del mar hasta la playa de Levante el primer cable eléctrico que llegaba de Ibiza para proporcionar energía a la industria salinera. Los cambios transcurrían lentamente,  el ritmo de la isla que encontró Bob Dylan fue el bálsamo que buscaba desesperadamente después de haber sido “elegido” sin proponérselo ni desearlo el líder de varias causas y de toda su generación en los convulsos años sesenta de Estados Unidos: crisis de los misiles en Cuba, racismo y guerra de Vietnam

El publicitado accidente de motocicleta en 1966 sufrido cerca de su casa en Woodstock (Nueva York) fue la excusa que le dio pie para “desaparecer” del primer plano, escapar de una enorme fama y exceso de control y presión por parte de la industria discográfica, fans y medios de comunicación. Tenía 25 años de edad y muchos querían convertirlo en un profeta o mesías que resolviese el trabajo de facilitar y buscar respuestas, de guiar y orientar por el “camino correcto”.

Con 22 años él y su compañera Joan Báez habían participado en la marcha de Washington por los derechos civiles junto al que sería abanderado y mártir de los derechos humanos, el reverendo Martin Luther King. Poniendo la música tras el memorable discurso de King “Yo tengo un sueño”,  Dylan anunciaba que “los tiempos están cambiando” dándole una sonora patada en el trasero a una sociedad adocenada, conformista y profundamente racista, muchos jóvenes habían visto y sentido por primera vez que un movimiento de masas se transformaba en un movimiento de conciencias. El “american way of life” se ponía en cuestión.

De acuerdo con su esposa de entonces, Sara, pasaría unas semanas de la primavera de 1967 en la isla que con vehemencia le había recomendado su mentor intelectual, el poeta de la generación beat Allen Ginsberg, en los siguientes siete años Dylan no volvería a salir de gira y tan solo actuaria esporádicamente, como en enero de 1968 en el homenaje a su fallecido maestro Woody Guthrie en Nueva York o el concierto para ayudar a Bangladesh en 1971 organizado por su amigo George Harrison.

Durante su estancia en la isla el trovador americano tendría como contacto a un joven actor del Living Theater de Nueva York (este grupo había pasado poco antes una temporada en Formentera después de actuar en el teatro Romea de Barcelona) que se encargaría de transportarlo en automóvil por la isla, sería su inseparable escudero.

En Formentera Dylan rápidamente entro en contacto con Pepe Tur, creador de la Fonda Pepe de San Fernando en 1953 junto a su esposa Catalina, el establecimiento  no cerraba ni puertas ni ventanas durante las noches templadas, la confianza era absoluta, otro local que frecuento Dylan fue la Cantina Mari Jesús (actual Blue Bar) en la playa de Migjorn, entonces un minúsculo chiringuito muy concurrido por los expatriados desde la mañana hasta primeras horas de la tarde.

Al atardecer la Fonda era el lugar preferido por los viajeros, allí recibían el correo y los giros que generosamente enviaban sus familiares de clase media alta, la parada del autobús estaba junto al establecimiento, era punto estratégico ya desde que abrió sus puertas y de que unos años después acudiese una “oleada” de viajeros holandeses, en su mayoría treintañeros que habían vivido de cerca las trágicas consecuencias de la II Guerra Mundial, eran y se sentían supervivientes, sus ansias por vivir les hacia quemar la vela por los dos extremos, exprimían la vida,  la palabra “mañana” no existía en su vocabulario, las animadas e interminables conversaciones unían la noche con el día, por allí pasaron entre otros escritores: Jan G. Toonder, Jan Cremer, Harry Mulish, Hugo Claus, Cees Nooteboom que con el tiempo se traslado a vivir a Menorca y Bert Schierbeek que viviría hasta el final de sus días  entre Formentera y Amsterdam.

bibliotecainternacionaldeformenteraExt

Bob Dylan sería uno de los primeros norteamericanos en llegar a la isla donde ya estaba instalado Robert Lewis Baldon “Bob de la Biblioteca Internacional” (biblioteca instalada en su propio domicilio y punto de encuentro de la comunidad internacional en San Fernando), Dylan continuaría la norma no escrita de dejar para el fondo de la original y curiosa biblioteca tantos libros como tomases en préstamo, era un local poliglota en permanente “construcción”.

Cementerio San Francisco

Robert Lewis Baldon, tumba del fundador de la Biblioteca Internacional en 1967

En la Fonda Pepe y en La Tortuga se reunían clientela local y los viajeros de paso o que en algunos casos como “Bob de la Biblioteca” hicieron su estancia en Formentera definitiva, en general la relación entre unos y otros fue casi siempre cordial.

Un hecho haría aun más placentera la “escapada” de Dylan, cruzaría sus pasos con otra gran personalidad: Pio Tur, formenteres de 34 años, ambos entraron en contacto en la Fonda quizás por estas afinidades: refinado sentido del humor, la música, el ajedrez y una gran espiritualidad de marcado contenido religioso judeocristiano.

Ambos tenían y mantuvieron a lo largo de sus vidas interés por el conocimiento y estudio de la Biblia y la filosofía de los místicos, en Formentera Bob Dylan creó algunos de los temas para el álbum publicado a finales de 1967 llamado: John Wesley Harding, el ”I Dreamed I Saw  St. Agustine” y el “All Along the Watchtower” basado en el Libro de Isaías serían sin duda parte del trabajo formenteres, además de algunas páginas de su inclasificable libro “Tarántula”.

Pio Tur Mayans, hombre de extraordinario y enorme bagaje cultural y gran afabilidad, a quien con el paso de los años se le fue agudizando su apariencia de sabio despistado, ensimismado en sus pensamientos. Fue profesor superior de piano del Conservatorio de Barcelona, por la universidad de esa ciudad obtuvo el grado de Doctor cum laude por su tesis “Dimensión histórica, filosófica y metodológica de la Educación Musical”, ejerció además como  profesor de Solfeo y Teoría de la Música en Tarragona y desde 1991 hasta su jubilación dejo una profunda huella en su cátedra de Didáctica de la Expresión Musical en la Universidad de las Islas Baleares.  El admirado y querido profesor Tur falleció el 2009 en Mallorca.

Mientras jugaban al ajedrez aquellos jóvenes maduros ya con algunas cosas claras y algunas incertidumbres Bob Dylan y Pio Tur hablarían de todo aquello que a muchas personas interesa: el poder transformador de la música, el juego, el conocimiento, la vida, y quizás bromeasen el profesor Tur sobre examinar de solfeo al autodidacta Dylan y el genio de Duluth (Minnesota) retando a Pio a componer una canción con letra y música en un hora.

Cuando Bob Dylan llego a Formentera ya había ganado mucho dinero y compuesto 9 obras maestras: “Blowin in the Wind”, “The Times They Are a Changing”, “A Hard Rain`s a-Gonna Fall”, “My Back Pages”, “Subterranean Homesick Blues”, “Mr. Tambourine Man”, “It´s All Over Now, Baby Blue”, “Higway 61 Revisited”  y la considerada mejor canción pop de todos los tiempos “Like a Rolling Stone”.

La radio habia sido en la niñez una ventana desde donde Dylan pudo conocer las raíces del folk, soul y  jazz,  su fuente de conocimiento y aprendizaje de los primeros acordes, en 2006 volvería a ese mundo tan querido por él como locutor presentador de un programa semanal donde combinaba  tanto temas clásicos como a artistas contemporáneos, a través de las ondas los comentarios humorísticos y críticos sobre sí mismo o sobre la condición humana han atraído la atención de un amplio espectro de oyentes en una emisión vía satélite.

Después de la marcha de Dylan y la celebración en San Francisco (California) del denominado “Verano del amor” miles de hippies acudieron a Formentera, uno de ellos realizaría un cuadro al oleo, una alegoría de Jesús de Nazaret que regalaría a Antonio Tur (hermano de Pio) párroco de San Francisco Javier, el cuadro seria colgado en la pared del coro de la iglesia fortaleza.

Formentera continuaría siendo a lo largo de los años y hasta nuestros días lugar de destino de notables creadores como: James Taylor, miembros de los Pink Floyd y King Krimson, Kevin Ayers fundador del grupo Soft Machine, Mati Klarwein, Chris Rea, Nina Hagen, Emilio Sola, Monserrat Roig, Pau Riba, Eric Burdon del grupo The Animals,  Alejandro Jodorowsky, Pau Dones o Philippe Starck que han encontrado en la isla aquello que tanto llamo la atención de los jóvenes airados holandeses, de creadores que como Dylan  “descubrieron” aquí la armonía de poder ser y estar en plenitud, en  paz con la tierra y el universo, con unas personas que aceptaban indiferentes las nuevas costumbres, que toleraban y respetaban otras formas de vida. Un lugar de  encuentro de extraordinarias fuerzas telúricas como ya intuyo el visionario Julio Verne .

Bob Dylan nunca ha pretendido alagar a sus seguidores o compañeros de profesión, cuando en 1978 abandona el judaísmo para abrazar la fe cristiana produjo en ambos grupos reacciones de rechazo y hostilidad que se ahondan cuando en 1997 el Papa en el Congreso Eucarístico Internacional celebrado en Bolonia leyó un sermón ante cientos de miles de fieles basado en la letra de Dylan “Blowin in the wind”, el otro gran comunicador de finales del siglo XX Bob Dylan interpreta para Jua Pablo II “Knocking on the Heaven’s Door” previo pago de un suculento cheque por parte del Vaticano.

Visto con la perspectiva  del tiempo resulta difícil saber quien actuó ante quien.

El 24 de mayo, fecha del nacimiento de Bob Dylan, nos juntaremos para celebrar  el 76 cumpleaños de un creador excepcional cuyos temas han sido interpretados por personalidades que van desde Marlene Dietrich hasta Jimi Hendrix y ha influido a la música pop durante cincuenta años, desde los Beatles hasta Bruce Sprinting.

No sabemos si el premiado en 2007 con el Príncipe de Asturias de las Artes o el pasado año con el Nobel de literatura  acudirá a la fiesta, como siempre ha recibido información a través de su compañía discográfica de su celebración en Formentera.

Tenemos mucho que celebrar por tanto como nos ha dado Robert Allen Zimmerman,  Mr. Bob Dylan, sin sus composiciones el mundo sería sin duda un lugar diferente , tal vez menos solidario, mas desamparado, pero sin duda como dice su canción hará permanecer hasta el final del camino nuestros corazones, nuestros anhelos y esperanzas por muchos años que pasen “Forever Young”.

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